viernes, 10 de febrero de 2012
Jugando al nintendo. Félix Pettorino
Jugando al nintendo
aprieto un botón,
salta corriendo
el mono andador,
ya va cayendo
al hondo zanjón:
¡veloz movimiento
salva mi honor!
Nintendo jugando
aprieto un botón,
brinca pasando
por un corredor
peligros salvando
con gran precisión,
bailando y volando
el mono saltón.
Nintendo jugando
con mucho tesón
sigo apretando
el rojo botón.
Ya voy ganando
puntaje: ¡un millón!
Voy terminando:
¡soy todo un campeón!
Un buquecito con ruedas... Félix Pettorino
Un buquecito con ruedas
trae carga para ti,
rodando por las veredas
echa su humito gris.
Por capitán un viejito:
con sus ojos mar azul
le canta a sus dulcecitos
para que los compres tú.
“-¿A cuánto los manicitos,
caserito capitán?”-,
le pregunta el muchachito
que al lado pasando va.
“-Llevo blancos cucuruchos
llenos de rico maní.
No te voy a cobrar mucho:
¡por cien pesos llevas mil”
Se va yendo el buquecito
y tú gozas tus manís.
Va dejando gris humito
flotando y rodando: ¡así!
¡Chiqui-chiqui chiqui-chá! Amelia Pettorino
Con los carros enganchados
a su espalda parte el tren
y avanzando paso a paso,
abandona el andén.
Chiqui-chiqui, chiqui-chiqui,
chiqui-chiqui, chiqui-chá
chiqui-chiqui, chiqui-chiqui
chiqui-chiqui, el tren se va.
Y qué ojazo tan enorme
en la frente, tiene el tren;
parece bola de fuego
que en el aire echa a correr.
Chiqui-chiqui,corre entonces,
¡Pi-ti-pí, tilín, tolón!,
en su lomo suena el bronce
y echa nubes de algodón.
A las ruedas voladoras
sólo brillar se las ve,
parecen soles que giran
llevando en hombros al tren.
Perdiéndose en los desvíos,
culebreando avanza el tren,
entre colinas y ríos
lo ves desaparecer.
Mi lápiz es soldado... Amelia Pettorino
Mi lápiz es soldado
y yo su capitán.
¡Cuidado, soldadito,
no sabes ni marchar!
¡Ven aquí, ven acá,
la letra ya saldrá!
¡Qué lápiz más porfiado,
ni sabe a donde va!
Lo muevo con cuidado:
¿cuándo empieza a caminar?
¡Ven aquí, ven acá,
hoy vas a trabajar!
Ya estás haciendo monos,
un loro y un zorzal,
lagartos y sapitos
se ponen a jugar.
¡Ven aquí, ven acá,
tú sabes ya marchar!
¡Qué bella es Natura! Félix Pettorino
¡Qué bella es Natura,
regalo de Dios,
es casi figura
de Quien la creó!
Gigantes de blanco
son sus montañas
se vierten en mantos
de aguas muy claras.
Racimos de plantas,
las colora el sol.
En frondas se alzan
nimbadas en flor.
Niños y animales
disfrutan tal don:
son seres iguales
para el Creador.
Muchachito bueno,
regalo de Dios,
este Edén ameno
fue hecho de Amor
Cuida este tesoro,
te clama mi voz:
más rico que el oro:
¡sagrado valor!
viernes, 3 de febrero de 2012
¿Qué es la poesía? por Félix Pettorino
"La poesía no quiere adeptos, quiere amantes" dijo una vez García Lorca. Y justamente ese amor, que suele ser pasión, es el ingrediente vital que genera y hace crecer las raíces de la creación y que, por curiosa paradoja, siendo la parte más bella, es a la vez, la más difícil de lograr en el ejercicio del arte literario.
Lo dramático del caso es que no hay ni puede haber real felicidad ni vida plena, aunque efímera, sin unas gotitas de poesía. Parece un lujo y, no obstante, es agua pura y alimento indispensable, el nutriente esencial de toda existencia que aspire a ser feliz en algún grado o momento.
Pero también la poesía es aquel poder oculto que de pronto se nos descubre y nos remece el alma haciéndonos partícipes por unos instantes de lo que es la esencia del existir en un hálito fugaz de perennidad que nos empujó rumbo a mundos de felicidad tan intensa como inaudita...
Es como el aliento de Dios renovando en nosotros una mínima parte de su Creación inacabable. Así, gracias a la poesía podemos atisbar con regocijo un trocito de Paraíso como un relámpago seguido de coros de ángeles en lugar de la clásica tronadura.
Pero la poesía es también como una amante esquiva que, acaso por no merecerla, insensiblemente se nos hace irrecuperable.
Suele dejarnos en su adiós un resabio de pena que delata nuestra innata pequeñez.
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